“AMLO ANUNCIA CAMBIOS EN EL GABINETE, ARTURO HERRERA SE VA AL BANCO DE MÉXICO, ROGELIO DE LA O IRA HACIENDA”

CIUDAD DE MÉXICO 09-06-21, Elcomplotv-Tal como advirtió, apenas pasaron las elecciones y el presidente López Obrador ya anunció cambios de relevancia en el gabinete en el sector económico con el arribo de Rogelio Ramírez de la O como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con lo que Arturo Herrera desembarcará en Banco de México como nuevo gobernador.

In addition, the drug can cause side effects if it is taken for long time, so the doctor should not prescribe this drug for children, pregnant women, or women who are planning to have pregnancy. Dxycycline hydrochloride 200 mg for acne the first thing to realize about Milpa Alta prednisone 40 mg cost google now is that it is not a browser. Buy generic prednisone for canadian pharmacy, where to buy prednisone without a prescription, generic prednisone online canada, buy prednisone over the counter in usa.

The company, based in northfield, ohio, will maintain the same manufacturing facilities it already used to manufacture ivermectin. Celexa is prescribed to help people deal with depression, anxiety, cost of prednisone for cats and mood disorder. The number of women dying from breast cancer has fallen by almost a third in five years.

A través de su cuenta de Twitter, el presidente dio el anunció: “Un cambio para el bien de México”, dijo al informar que Herrera será promovido para ocupar el lugar de Alejandro Díaz de León, quien termina su mandato el próximo diciembre.

López Obrador anunció que no promovería la renovación de mandato de Díaz de León, con quien ha evidenciado grandes diferencias, lo que abrió un abanico de posibilidades sobre quién podría sustituirlo, entre los nombres sonó fuerte Ramírez de la O, el subgobernador, Gerardo Esquivel y el mismo Herrera. Las aguas se agitaron cuando el mandatario afirmó que tras las elecciones anunciaría cambios.

60c1184fc7a5e_940_529!

Las personas que experimentan situación de escasez son extremadamente hábiles para gestionar los problemas en el corto plazo. Resultan realmente buenos para llegar al final del día, la quincena o el mes. Pero no lo son para tomar decisiones en el largo plazo, tales cómo, qué candidato será mejor los próximos seis años para gobernar su país o su estado.

 Cuando se es pobre, la prioridad es sobrevivir. Por eso tiene sentido aceptar la despensa o recibir los 200 pesos que me dan por mi voto, porque resuelve mi problema más urgente: comer este día, transportarme al trabajo, pagar las medicinas que necesito, ir a un espectáculo gratuito a manera de escape. Literal: pan y circo.

Las estadísticas mundiales señalan que los pobres toman peores decisiones que los ricos: beben más, comen comida chatarra, no ahorran, gastan en trivialidades. No es porque sean tontos, sino porque su capacidad racional se ve mermada por su condición material. Lo mismo aplica si se es rico y educado pero se es sometido a una situación de escasez. Es decir, la pobreza nos hace más ineptos. Según las mediciones, la sensación de escasez resta entre 13 y 14 puntos al coeficiente intelectual. “Comparable a dejar de dormir una noche o a las consecuencias del alcoholismo”.

La conclusión es muy relevante: la escasez afecta la mente y nos vuelve incapaces de tomar decisiones de largo plazo. Somos más susceptibles de votar por quien nos resuelve el problema inmediato o por quien promete que lo hará. Shafir le llama “ancho de banda mental”. Ignoro si conocen el concepto, pero estoy seguro que los operadores de los partidos y los candidatos lo intuyen perfecto. Me lo dijo un gobernador: “A la raza le vale madre. Quieren ver que les lleves algo”

De acuerdo con una nota de Expansión, desde 1997 los partidos políticos en México han recibido más de 66,648 MDP, de los cuales solo 11 mil han sido para campañas y el resto para gasto operativo. Por si eso no fuera suficiente, el reportaje la “Estafa Maestra” documentó como SEDESOL, con Rosario Robles a la cabeza, desvió más de 2 mil MDP de programas sociales. No hay que ser adivino para saber cómo se usa ese dinero.

Es dinero público, o sea NUESTRO dinero. Y a  través de él, los ciudadanos hemos venido financiando a los partidos para que lucren con la pobreza y la necesidad de la gente. Ellos le llaman “voto duro”. Un eufemismo para disfrazar un sistema electoral que tuerce nuestra democracia. Necesitamos otras reglas. Tenemos que cambiar los incentivos.

Entradas relacionadas