ERNESTO CORDERO Y ALEJANDRA SOTA COMPRARON EL FINANCIERO POR MEDIO DE UN PRESTA NOMBRES EN EL 2012

CIUDAD DE MÉXICO 09-08-20, elcomplotv Sin duda Ernesto Cordero fue el hombre de mayor confianza del presidente Felipe Calderón, aunque tenia bajo perfil profesional encabezó dos de las dependencias más importantes en la estructura gubernamental mexicano: la Secretaría de Desarrollo Social y la de Hacienda y Crédito Público.

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Aunque Felipe calderón  antepuso a Ernesto cordero por encima de los demás para la candidatura presidencial, este nunca tuvo el carisma propio de un líder político, siendo derrotado por aspirantes a la candidatura presidencial.

Sin embargo Ernesto cordero nuevamente fue impulsado  como senador de la república, y se convirtió en presidente de la tribuna más importante de México.

Una que otra de las “componendas” que realizó en su momento y aprovechando su calidad de protegido por calderón, e importante funcionario, a finales del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, después de varios meses de negociaciones, los propietarios del diario “El Financiero”, fundado en 1981 por Rogelio Cárdenas, convinieron la venta de este medio de comunicación a Manuel Arroyo Rodríguez, empresario del sector de las telecomunicaciones, en una cifra estimada en alrededor de los cinco millones de dólares. Pero además el señor Arroyo tenía que asumir diversos pasivos que el diario mantenía con distintas dependencias federales como el Sistema de Administración Tributaria y el Instituto Mexicano del Seguro Social, entre otras, que sumaban más de 300 millones de pesos.

El proyecto de la venta fue elaborado en el año 2012 a petición expresa de María del Pilar Estandía González Luna y Rogelio Cárdenas Estandía, viuda e hijo del fundador del periódico “El Financiero”, por la consultoría “Protego” encabezada por Pedro Aspe Armella.

El empresario Manuel Arroyo Rodríguez, presidente del conglomerado Comtelsat, figuró como comprador único y asumió de inmediato la Presidencia del Consejo de Administración. Comtelsat es una empresa dedicada fundamentalmente al sector de las telecomunicaciones fundada en Monterrey en el año de 1993, y quien contaba con oficinas en el Distrito Federal, Mérida y otras ciudades del extranjero. Entre sus clientes más relevantes se encontraba Telmex, Sky, Televisa, Tv Azteca, Fox Sports y el IFE.

 

“Cabe mencionar que en distintas columnas especializadas en negocios, se menciona a Manuel Arroyo Rodríguez como presunto prestanombres del expresidente del Senado, el panista Ernesto Cordero y la exvocera presidencial, Alejandra Sota. Cordero y Sota trabajaron en el gobierno del presidente Felipe Calderón (2006-2012).”

Pero detrás del empresario se encontraba Ernesto Cordero Arroyo, quien para entonces había dejado la titularidad de Hacienda para buscar la candidatura presidencial panista, y Alejandra Sota, quien fungía como Coordinadora de Comunicación Social de la Presidencia de la República, quienes se asociaron a trasmano con Manuel Arroyo para adquirir la propiedad del periódico. La intervención de Ernesto Cordero y Alejandra Sota resultó relevante porque gracias a sus influencias políticas disminuyeron considerablemente el monto de los pasivos que “El Financiero” mantenía con distintas dependencias federales, liberando además a la familia Cárdenas Estandía de algunos procesos administrativos que estaban en curso por el incumplimiento de dichos pasivos.
Hasta ahora se desconocen los detalles del convenio entre el señor Cordero, la señora Sota y el señor Arroyo, además de los porcentajes reales de la participación de cada uno en el negocio, pero los dos primeros han estado interviniendo activamente en el manejo del periódico. Por cierto, se sabe que cuando el señor Arroyo adquirió “El Financiero”, enfrentaba problemas de liquidez, los que aparentemente fueron resueltos con la intervención de los poderosos socios Cordero y Sota. Tan bien andan ahora las cosas, que hace algunos meses el empresario Manuel Arroyo inició la construcción de las nuevas instalaciones de “El Financiero”, ubicadas en el sur de la ciudad, cerca de TV Azteca. Eso también explica por qué en el Senado de la República no pasó la criminalización de los actos de corrupción. Al tiempo

 

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